Descubre qué ver en Cangas de Onís: Puente Romano, Capilla de Santa Cruz, casco histórico, qué ver cerca y nuestra experiencia alojándonos en el Parador.
Si estás buscando qué ver en Cangas de Onís, en esta guía vas a encontrar todo lo necesario para organizar la visita a uno de los destinos más importantes de Asturias. No solo por su famoso Puente Romano, sino también por su historia, su ambiente, su cercanía a Covadonga y a los Picos de Europa, y por la cantidad de planes que ofrece tanto en el centro como en los alrededores.
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Cangas de Onís es uno de esos lugares que mucha gente incluye en su ruta por Asturias por una razón muy concreta y acaba descubriendo que tiene bastante más de lo que esperaba. Aquí hay monumentos históricos, calles con ambiente, edificios interesantes, rincones ligados al origen del Reino de Asturias y una ubicación perfecta para seguir explorando algunas de las zonas más espectaculares del norte de España.
En nuestro caso, además, la visita tuvo un aliciente especial porque aprovechamos para alojarnos en el Parador de Cangas de Onís, ubicado en el antiguo Monasterio de San Pedro de Villanueva. Eso hizo que la experiencia fuera todavía más completa, ya que pudimos combinar la visita al pueblo con una estancia en uno de los alojamientos con más encanto de la zona.
👇 En este artículo te vamos a contar qué ver en Cangas de Onís, cómo organizar la visita, qué lugares no te puedes perder, qué ver cerca y también nuestra experiencia alojándonos en el Parador, para que puedas planear tu escapada de la forma más útil y completa posible.
Índice
- 1 Dónde está Cangas de Onís y por qué merece una visita
- 2 Nuestra experiencia en Cangas de Onís y en el Parador
- 3 Mapa de Cangas de Onís: cómo organizar la visita
- 4 Qué ver en Cangas de Onís: lugares imprescindibles
- 5 Qué ver cerca de Cangas de Onís
- 6 Parador de Cangas de Onís: nuestra experiencia
- 7 Qué ver en Cangas de Onís en un día o en dos días
- 8 Dónde aparcar en Cangas de Onís
- 9 Dónde alojarse en Cangas de Onís
- 10 Cómo llegar a Cangas de Onís
- 11 Cuándo visitar Cangas de Onís
- 12 Preguntas frecuentes sobre Cangas de Onís
- 13 Todo lo que necesitas para tu próxima visita a Cangas de Onís
Dónde está Cangas de Onís y por qué merece una visita
Cangas de Onís se encuentra en el oriente de Asturias, en el interior de la comarca de los Picos de Europa. Todo el concejo está enclavado entre el macizo del Cornión, el río Sella y la cercanía de la costa asturiana, una combinación que explica muy bien por qué este destino funciona tan bien tanto para escapadas de naturaleza como para viajes más culturales.
Su ubicación es una de sus grandes fortalezas. Cangas de Onís actúa como una de las grandes puertas de entrada a los Picos de Europa, y eso la convierte en base habitual para quienes quieren visitar Covadonga, los lagos o distintos rincones del parque nacional. Pero al mismo tiempo, no está aislada ni mucho menos. Puedes combinarla con planes de costa, pueblos marineros y otras rutas del oriente asturiano sin demasiada complicación.
A nivel histórico, Cangas de Onís tiene un peso enorme. La ciudad recibió este título de manos de Alfonso XIII en 1907 por haber sido sede de la corte entre los años 722 y 768, con reyes como Pelayo, Favila, Alfonso I y Fruela, y por el papel que desempeñó en la fundación de la España actual. De esa época procede también la Capilla de Santa Cruz, erigida en el año 737 por el rey Favila para rendir culto a la Cruz de la Victoria y construida sobre un dolmen que todavía puede verse en su interior.
Ese pasado, unido a la fuerza de símbolos como el Puente Romano y la Cruz de la Victoria, hace que Cangas de Onís sea mucho más que un punto de paso hacia Covadonga. Es uno de los destinos más importantes del oriente asturiano porque reúne historia, identidad, servicios turísticos, ambiente y una ubicación estratégica difícil de superar.
Además, hoy en día sigue siendo uno de los grandes centros turísticos de la cordillera cantábrica y de la España verde, con alojamientos, sidrerías, restaurantes, turismo activo y mucha vida viajera durante buena parte del año.
Nuestra experiencia en Cangas de Onís y en el Parador
En nuestro caso, Cangas de Onís fue el final perfecto para nuestra ruta por la costa este de Asturias. Veníamos de visitar lugares como Tazones, Lastres o los Bufones de Pría, así que llegar aquí nos permitió cambiar un poco de paisaje y terminar la jornada en una ciudad con mucho ambiente y con una parte histórica muy marcada.
Cuando llegamos, aparcamos el coche en la zona del centro y salimos directamente a dar un paseo para conocer los principales puntos turísticos antes de que se hiciera de noche. La primera impresión fue muy buena, porque todo resulta bastante cómodo de recorrer, el ambiente es animado y enseguida te sitúas entre el puente, las calles principales y la zona más céntrica.
La ciudad nos pareció una base muy buena para quedarse a dormir y seguir recorriendo la zona. Tiene más vida que otros pueblos pequeños, más oferta de restaurantes y alojamiento, y además está muy bien situada para continuar la escapada por otros puntos del oriente asturiano.
Nuestra estancia en el Parador de Cangas de Onís nos gustó muchísimo. Como estaba lloviendo, adelantamos el check-in y tuvimos la suerte de coincidir con el inicio de la visita teatralizada que realizan por la tarde en el parador. Si podéis, os la recomendamos muchísimo, porque ayuda a entender mejor la vida que tuvo el antiguo monasterio antes de convertirse en hotel y añade mucho valor a la experiencia de alojarse allí.
Precisamente por eso nos parece una base tan buena para recorrer la zona: no solo estás bien ubicado, sino que además duermes en un lugar con historia, encanto y bastante personalidad. Es de esos alojamientos que hacen que la escapada gane mucho.
Mapa de Cangas de Onís: cómo organizar la visita
Una de las ventajas de Cangas de Onís es que el centro se organiza bastante bien y no resulta nada complicado orientarse. Los principales puntos de interés del casco urbano están muy cerca entre sí, así que puedes hacer la visita perfectamente caminando y sin necesidad de mover el coche una vez aparcado.
Las zonas principales que ver se concentran en torno al Puente Romano, la Iglesia de Santa María, la Plaza del Mercado, las calles San Pelayo y Mercado, y algunos edificios históricos del entorno más inmediato. A eso se suman otros lugares algo más apartados, pero todavía accesibles, como la Capilla de Santa Cruz o el paseo fluvial hacia Villanueva.
Para una primera visita, lo más lógico es empezar por el Puente Romano, porque es el gran símbolo de la ciudad y además ayuda a situarse enseguida. Desde ahí puedes entrar al centro, pasear por las calles principales, acercarte a la iglesia, al mercado y a los palacios o casas de interés del casco urbano. Si tienes más tiempo, entonces ya puedes ampliar la ruta hacia la Capilla de Santa Cruz o incluso hacia los alrededores.
La mejor manera de dividir la visita sería así: por un lado el casco urbano, con el puente, la iglesia, el mercado y las calles principales; y por otro los alrededores, donde entrarían lugares como la Capilla de Santa Cruz, el camino fluvial, el robledal de San Antonio o el propio Parador de Villanueva. Esa separación ayuda bastante a organizarse y a adaptar el recorrido según el tiempo que tengas.
Qué ver en Cangas de Onís: lugares imprescindibles
Puente Romano de Cangas de Onís
El Puente Romano de Cangas de Onís es el gran símbolo de la ciudad y uno de los monumentos más famosos de Asturias. Aunque su origen es medieval, se asienta sobre restos de un puente anterior de época romana, y esa mezcla de historia y paisaje lo ha convertido en una de las imágenes más reconocibles del norte de España.
Su silueta sobre el río Sella es, seguramente, la postal más conocida de Cangas de Onís. Cada año miles de personas se acercan hasta aquí para verlo, cruzarlo y hacerse la foto típica frente al arco principal. No es casualidad: es uno de esos monumentos que, incluso antes de visitarlo, ya forman parte del imaginario del viaje por Asturias.
Uno de sus detalles más especiales es la Cruz de la Victoria que cuelga del arco central del “Puentón”, como se conoce popularmente. Esa cruz es uno de los grandes símbolos del Principado y conecta directamente el puente con la historia del Reino de Asturias y con la identidad de Cangas de Onís.
Además de su valor histórico, merece mucho la pena por las vistas. Desde el puente y sus alrededores se obtiene una imagen muy bonita del río, de la ciudad y del entorno verde que la rodea. Es una de esas paradas que sirven tanto como monumento imprescindible como para empezar a tomarle el pulso al lugar.
Capilla de Santa Cruz y Dolmen
La Capilla de Santa Cruz es uno de los lugares más singulares que ver en Cangas de Onís y una visita imprescindible para entender la profundidad histórica del destino. Se considera el templo cristiano más antiguo de España y se sitúa en el barrio de Contranquíl, sobre un pequeño túmulo que ya le da una presencia muy especial.
Lo más sorprendente de esta visita es que en su interior se conserva el Dolmen de Santa Cruz, un monumento funerario datado hacia el 4000 a. C.. Es decir, aquí se superponen en un mismo espacio un importante vestigio prehistórico y uno de los templos más vinculados al nacimiento del cristianismo en la España medieval.
La pequeña capilla fue mandada construir por el rey Favila, hijo de Pelayo, para conmemorar la victoria en la Batalla de Covadonga. Solo por ese dato ya tiene un enorme valor histórico, pero además ofrece una visita muy interesante desde el punto de vista arqueológico y simbólico.
Iglesia Parroquial de Santa María
La Iglesia Parroquial de Santa María es uno de los edificios más visibles del centro de Cangas de Onís y una referencia muy clara dentro del casco urbano. Se sitúa en la intersección de las calles Mercado y Avenida de Covadonga, muy cerca de la zona más animada de la ciudad, por lo que resulta muy fácil incluirla en cualquier paseo.
Fue levantada en 1963, en el solar que ocupaba la casa de Vázquez de Mella, y destaca por su gran presencia arquitectónica. Se trata de un edificio de tres naves, con una torre de 33 metros de altura y una espadaña con campanario de tres niveles, lo que hace que se reconozca enseguida desde varios puntos del centro.
En su interior alberga elementos muy interesantes, como las vidrieras de los franceses Maumejean y las pinturas de Casimiro Baragaña, así que no conviene quedarse solo con la vista exterior. Es una iglesia moderna en comparación con otros puntos históricos de Cangas, pero tiene suficiente personalidad como para merecer una parada.
Frente a la iglesia se abre un pequeño jardín triangular presidido por una escultura de Don Pelayo, obra de Félix Alonso. Esa estatua, de tamaño natural, refuerza aún más el vínculo de la ciudad con el primer rey astur y con el origen del Reino de Asturias.
Aula del Reino de Asturias
El Aula del Reino de Asturias es una de las visitas más interesantes de Cangas de Onís para quien quiera comprender mejor el contexto histórico del lugar. Más que un monumento al uso, es un espacio interpretativo que ayuda a poner orden a muchos nombres, fechas y símbolos que aparecen durante la visita por la ciudad.
Lo que hoy se conoce como Aula del Reino de Asturias ocupa en realidad la antigua iglesia de Santa María de Cangas, que fue iglesia parroquial de la localidad hasta la construcción de la actual en 1963. El edificio original data del siglo XVI, aunque fue ampliado en siglos posteriores, y desde 2006 acoge este montaje expositivo y audiovisual.
La visita comienza con un audiovisual sobre la Batalla de Covadonga y, a partir de ahí, propone un recorrido por las distintas etapas del Reino de Asturias: su nacimiento con Don Pelayo, la consolidación del reino, su momento de mayor esplendor cultural y político, y el final del periodo asturiano con el traslado de la corte a León.
Uno de los grandes atractivos del Aula es que permite entender mejor la importancia de Cangas de Onís como primera sede de la corte y como escenario de algunos de los momentos más decisivos de la historia asturiana. Además, ayuda a contextualizar símbolos tan importantes como la Cruz de la Victoria, cuyas partes también se explican dentro del relato expositivo.
Nos parece una visita muy recomendable porque aporta algo que a veces falta en los viajes: contexto. Después de pasar por aquí, el puente, la capilla y el resto de monumentos se entienden mucho mejor.
Palacio de Soto Cortés
El Palacio de Soto Cortés es uno de los edificios históricos más importantes vinculados al municipio de Cangas de Onís y una muy buena muestra del valor patrimonial que tiene la zona más allá de sus monumentos más conocidos.
Dentro del concejo abundan las casonas familiares, palacios y ejemplos de arquitectura indiana, pero este edificio destaca especialmente por su valor arquitectónico e histórico. Se trata de una construcción barroca de planta rectangular, con capilla adosada con campanario, zaguán de entrada y aleros de madera con filigrana, lo que le da una presencia muy singular.
Su historia también suma mucho interés. La casa sirvió de residencia a la reina Isabel II durante la noche del 27 de agosto de 1858, en el transcurso de su visita al santuario de Covadonga. Además, también fue frecuentada por Jovellanos, que tenía vínculos familiares con la propiedad.
Merece la pena fijarse en él porque ayuda a entender otra cara de Cangas de Onís: la de las familias influyentes, los palacios urbanos y la arquitectura señorial que también forma parte del relato histórico de la ciudad y del concejo.
Palaciu Pintu y Plaza del Mercado
El Palaciu Pintu es uno de los rincones más conocidos del centro de Cangas de Onís y una de esas paradas que mezclan patrimonio, vida local y ambiente. Se reconoce muy bien por los colores de su fachada, de ahí su nombre popular, y por su imponente presencia junto a la Plaza del Mercado. Según la información turística local, es una reconstrucción del edificio original del siglo XVII y conserva en la fachada un blasón con una larga inscripción nobiliaria.
A los pies de la torre se encuentra además un busto dedicado a Vázquez de Mella, político y escritor natural de Cangas de Onís, mientras que justo enfrente quedan los jardines de la iglesia con la escultura del rey Pelayo.
Lo más interesante de este punto es que no funciona solo como edificio histórico. Bajo sus soportales se celebra el conocido mercado dominical de Cangas de Onís. Si te coincide en domingo, es una de las zonas con más ambiente y una muy buena forma de ver Cangas más allá de sus monumentos.
Casas de Indianos
Las casas de indianos y otras construcciones señoriales forman una parte importante del paisaje urbano y del concejo de Cangas de Onís. El municipio conserva numerosas casonas familiares y ejemplos de arquitectura indiana levantados por emigrantes que hicieron fortuna en América.
Entre los ejemplos que se señalan aparecen Villa María y la Casa de Sarmiento en la avenida de Castilla, además de otras construcciones a lo largo del paseo de Prestín, pasado el Puente Romano. Son edificios que aportan una lectura diferente de Cangas de Onís, más ligada a la arquitectura residencial y al prestigio social de ciertas familias que a los símbolos más monumentales del casco histórico.
Merece la pena fijarse en ellas porque representan una parte muy clara de la historia local: la huella de quienes emigraron, prosperaron y volvieron dejando su impronta en forma de casas más grandes, más visibles y con un lenguaje arquitectónico distinto al de la vivienda popular.
Calles San Pelayo y Mercado
Las calles San Pelayo y Mercado forman una de las zonas más animadas del centro de Cangas de Onís. Son dos de las vías más conocidas del casco urbano y concentran buena parte del movimiento diario, con comercios, terrazas, restaurantes y bastante ambiente durante buena parte del año.
Pasear por aquí es una buena manera de entender que Cangas de Onís no es solo una ciudad para ver monumentos y seguir camino hacia Covadonga, sino también un lugar con vida local, con bastante actividad viajera y con un centro agradable para detenerse un rato.
Una zona muy práctica para combinar visita turística y ambiente. Aquí es donde más se nota ese lado de Cangas como pequeño centro urbano del oriente asturiano, con mezcla de visitantes, compras, sidrerías y tránsito continuo.
Capilla y Robledal de San Antonio
La Capilla y Robledal de San Antonio forman un rincón diferente dentro de Cangas de Onís, más ligado al lado popular y festivo de la ciudad que a los monumentos más fotografiados. El robledal de San Antonio es uno de los espacios donde se celebra cada 13 de junio la fiesta del patrón de la ciudad.
Más allá de la fiesta, esta zona aporta un valor distinto al recorrido porque combina un pequeño elemento patrimonial religioso con un entorno natural muy cercano al casco urbano. Es un lugar interesante para salir un poco de las calles más centrales y ver otra cara de Cangas de Onís, más tranquila y vinculada a la identidad local.
Qué ver cerca de Cangas de Onís
Si tienes más tiempo, Cangas de Onís es una base excelente para descubrir algunos de los lugares más conocidos de Asturias. El más evidente es el Santuario de Covadonga, que sigue siendo accesible incluso cuando se activa la regulación de tráfico hacia los lagos. La web oficial de turismo recuerda expresamente que Covadonga no queda cerrada salvo causas de fuerza mayor y que la restricción afecta al acceso en vehículo privado a los Lagos de Covadonga en épocas de máxima afluencia.
Los Lagos de Covadonga son la gran excursión de la zona, pero aquí conviene organizarse bien. En temporadas de regulación, el acceso en coche particular queda prohibido y la subida se hace mediante transporte público desde Cangas de Onís, con salida desde la estación de autobuses, situada en la margen derecha del río Güeña y conectada con el centro por una pasarela. La web oficial recomienda además comprar los billetes con antelación a través de Alsa y consultar siempre la información actualizada antes del viaje, porque las fechas de regulación cambian según Semana Santa, verano, puentes y otros periodos de alta afluencia.
Otra visita muy recomendable es la Iglesia de Abamia, situada en Corao, a unos 6 kilómetros de Cangas de Onís. Se atribuye su construcción al rey Pelayo y que allí fue enterrado junto a su esposa Gaudiosa antes del traslado de sus restos a Covadonga por orden de Alfonso X. Además, conserva pinturas barrocas y un retablo de época de Carlos III.
También merece mucho la pena acercarse al Monasterio de San Pedro de Villanueva, muy cerca de Cangas y a orillas del río Sella. Es un conjunto de gran relevancia histórica y artística que hoy alberga el Parador Nacional de Cangas de Onís, una de las estancias con más encanto de la zona.
Más allá de estos clásicos, desde Cangas puedes enlazar fácilmente con planes de naturaleza, senderismo y carreteras panorámicas en el entorno de los Picos de Europa, así que es uno de esos destinos que invitan bastante a quedarse más de un día.
Parador de Cangas de Onís: nuestra experiencia
Para nosotros, dormir en el Parador de Cangas de Onís fue la forma perfecta de cerrar el día después de nuestra ruta por la costa este asturiana. Llegamos cuando empezaba a llover y decidimos adelantar un poco la llegada al hotel, algo que al final nos vino genial porque coincidimos justo con el inicio de la visita teatralizada que hacen en el parador por la tarde.
Ya habíamos tenido la suerte de vivir este tipo de actividad en otros paradores y nos parece un plan muy recomendable. Muchos de ellos organizan visitas guiadas para explicar la historia del edificio y su uso original, y en este caso nos encantó porque la visita teatralizada te mete bastante bien en contexto y te cuenta cómo era la vida en el antiguo monasterio de San Pedro de Villanueva. Nos pareció una experiencia muy chula y una forma distinta de empezar la estancia.
Por lo demás, el hotel nos gustó muchísimo. Lo primero que destacaríamos es la atención del personal, porque nos trataron de maravilla durante toda la estancia. La habitación nos pareció de primer nivel: muy espaciosa, muy cómoda, con muchísima amplitud y un baño grande de esos que hacen que te sientas realmente a gusto desde el primer momento.
También aprovechamos para cenar y desayunar en el restaurante del parador y la experiencia fue muy buena. Tienen platos típicos asturianos, algo que siempre suma cuando estás viajando por la zona, y en el desayuno hubo un detalle que nos encantó: puedes pedir filloas y te las preparan en el momento. Nos pareció un toque asturiano muy especial y de esos que hacen la experiencia todavía más redonda.
Además, el entorno del parador es una maravilla. Todo alrededor es muy verde, muy agradable para pasear y con esa sensación de calma que encaja perfectamente con un edificio histórico. En general, es un alojamiento muy acogedor, muy bonito y con esa esencia de lugar con historia que a nosotros nos gusta muchísimo.
Si te apetece dormir en un sitio especial cerca de Cangas de Onís, para nosotros sí merece mucho la pena. No es solo una base práctica para recorrer la zona, sino también una parte importante de la escapada.
Te dejamos toda nuestra experiencia en el parador y todos sus detalles en el post
👉 Parador de Cangas de Onís
Qué ver en Cangas de Onís en un día o en dos días
Cangas de Onís se puede ver bastante bien en un día, pero si tienes dos días la experiencia cambia mucho porque puedes añadir visitas cercanas y disfrutar el entorno con mucha más calma.
Si solo tienes un día, lo más recomendable es centrarte en el casco urbano. Empezaría por el Puente Romano, seguiría hacia la Iglesia de Santa María, el Palaciu Pintu y la Plaza del Mercado, y después añadiría la Capilla de Santa Cruz y el Aula del Reino de Asturias si te interesa la parte histórica. Con ese recorrido ya te llevas una imagen bastante completa de la ciudad.
Si tienes dos días, entonces ya merece la pena ampliar el plan. Ahí encajan perfectamente el Parador de San Pedro de Villanueva, la Iglesia de Abamia o, por supuesto, una excursión a Covadonga y a los Lagos de Covadonga si tu viaje está más centrado en naturaleza y paisaje.
Dónde aparcar en Cangas de Onís
Aparcar en Cangas de Onís no suele ser complicado si sabes dónde ir, porque la ciudad cuenta con varias zonas públicas de aparcamiento bastante bien situadas y muy cerca del centro. La opción más práctica es el aparcamiento de la estación de autobuses, P1 Cangas Centro. Tiene más de 500 plazas repartidas en dos zonas, dispone también de espacio para autobuses y cuenta con punto de recarga para coche eléctrico. Según la información turística oficial, es el parking más recomendable porque desde allí llegas al centro en apenas un par de minutos cruzando la pasarela sobre el río Güeña.
Otra opción es el Aparcamiento del Censo, situado ya en pleno centro, detrás de la plaza de Camila Beceña. En verano funciona con zona azul, algo que favorece la rotación, pero también implica estar más pendiente del tiempo si vas a dejar el coche varias horas.
Además, hay zona específica para motos en la calle José González Soto y también una zona para autocaravanas dentro del aparcamiento de la estación de autobuses, algo bastante práctico si estás viajando de esa manera.
En temporada alta conviene tener una cosa clara: Cangas de Onís recibe muchísima gente, especialmente si coincide con días de acceso regulado a Covadonga y los Lagos. En esos periodos se activa además el plan especial con los aparcamientos P1 Cangas Centro, P2 El Bosque, P3 Muñigu y P4 Repelao, desde donde salen los autobuses lanzadera.
Como consejo práctico, nosotros te diríamos que no te compliques: si llegas en coche, lo mejor es dejarlo en una de estas zonas amplias y hacer el centro caminando. Cangas de Onís se recorre muy bien a pie y así evitas perder tiempo buscando una plaza más cercana que realmente no necesitas.
Dónde alojarse en Cangas de Onís
Dormir en Cangas de Onís tiene mucho sentido si quieres usar la ciudad como base para ver el casco urbano, acercarte a Covadonga, subir a los Lagos o recorrer otros puntos del oriente asturiano. La mejor zona para alojarse depende sobre todo del tipo de viaje. Si quieres salir a cenar andando y tener todo a mano, lo más práctico es dormir en el centro. Si prefieres una estancia más especial y tranquila, el Parador de Villanueva es una de las mejores elecciones.
Parador de Cangas de Onís – Nuestra Elección
El Parador de Cangas de Onís es la opción más especial si buscas una estancia con encanto e historia. Es un hotel instalado en un monasterio antiguo y situado en Villanueva de Cangas de Onís, en un entorno verde y tranquilo muy cerca del centro. Es ideal para quienes quieren convertir el alojamiento en parte importante del viaje y no solo en un lugar donde dormir.
Hotel Los Lagos Nature
Hotel Los Lagos Nature encaja muy bien si quieres dormir en pleno centro de Cangas. Es un hotel con una ubicación muy céntrica, con fácil acceso a lugares como el Santuario de Covadonga y los lagos de Enol y Ercina. Es una opción muy práctica para una escapada urbana y para moverte andando por la ciudad.
Hotel Santa Cruz
Hotel Santa Cruz es otra alternativa muy cómoda para alojarte en el casco urbano. Tiene una ubicación pintoresca junto al río Sella, a 2 minutos a pie del Puente Romano. Es una opción muy lógica si quieres priorizar cercanía y funcionalidad.
Imperion
Imperion es una opción muy atractiva si te gusta dormir en un edificio con algo más de personalidad. Una casa asturiana restaurada situada junto al célebre Puente Romano de Cangas de Onís, con recepción 24 horas y habitaciones con aire acondicionado. Por ubicación y estilo, es una muy buena alternativa para quien quiera estar muy bien situado y con un alojamiento algo más singular.
Hotel Mirador de la Cepada
Hotel Mirador de la Cepada encaja especialmente bien si prefieres un hotel algo más apartado del centro inmediato, pero con mejores vistas y un punto extra de tranquilidad. Situado en el corazón de los Picos de Europa, con wifi gratuita y aparcamiento privado gratuito. Puede ser una opción muy buena si llegas en coche y valoras un entorno más despejado para descansar.
Hotel Granda
Hotel Granda puede ser otra opción interesante si buscas algo funcional, moderno y cómodo para moverte por la zona. Hotel con habitaciones modernas, equipadas con TV de pantalla plana vía satélite y con vistas al jardín. Es una alternativa práctica para una escapada en pareja o como base para recorrer la zona en coche.
Cómo llegar a Cangas de Onís
La forma más habitual de llegar a Cangas de Onís es en coche, sobre todo si estás haciendo una ruta por Asturias o si quieres combinar la ciudad con Covadonga, los Lagos y otros pueblos del oriente asturiano. La ubicación de Cangas la convierte en una base muy cómoda para moverte por esta parte de la región.
También puedes llegar en autobús. Cangas cuenta con una estación de autobuses amplia, situada en la margen derecha del río Güeña y conectada fácilmente con el centro por una pasarela. Además, es el punto de partida de los servicios hacia Covadonga y los Lagos en épocas de regulación.
Desde Oviedo, Gijón y Ribadesella la llegada resulta bastante sencilla por carretera, y lo mejor es plantearla con calma si viajas en temporada alta o si tu idea es enlazar con la subida a Covadonga ese mismo día. Nuestro consejo sería no llegar con el tiempo demasiado justo.
Cuándo visitar Cangas de Onís
Cangas de Onís se puede visitar durante todo el año, pero la experiencia cambia bastante según la época. Si buscas más ambiente, terrazas y vida en la calle, el verano es el momento más animado. Si prefieres una visita más tranquila, la primavera, el otoño e incluso el invierno pueden ser muy buenas opciones.
Cangas de Onís en verano tiene muchísima vida y es una muy buena base para recorrer el oriente asturiano. El problema, para nosotros, llega sobre todo al organizar la visita a Covadonga y a los Lagos, porque es cuando esa parte del viaje se vuelve más masificada. Durante Semana Santa, verano, puentes y otras fechas señaladas el acceso a los Lagos se regula y la carretera permanece cortada al tráfico privado, por lo que hay que subir en transporte público desde Cangas o desde los aparcamientos habilitados.
Por eso, fuera de temporada también merece mucho la pena. Nosotros diríamos que es una ciudad especialmente agradecida en épocas menos saturadas, porque se aparca mejor, el centro se pasea con más calma y la experiencia en los alrededores puede ser bastante más disfrutable.
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